sábado, 29 de noviembre de 2014

Cuestionamiento de la propuesta de Ricoeur



Cuestionamiento del planteamiento de Ricoeur:
(A partir de las lecciones de Q. Racionero)

Diseño general de la filosofía moderna: si yo tuviera en mis manos un instrumento tan potente como para absorber la totalidad del conocimiento bajo la forma de una ciencia estricta, tendría con ello mismo el criterio racional de intervención para cualquier actividad pública. Por lo tanto, aquél que determine la racionalidad como instrumento tendrá necesariamente el criterio de la libertad y la moralidad. En palabras de Hegel: “Todo lo real es racional, todo lo racional es real”. No dice Hegel, pues, que todo lo real sea racional, sino que sólo es real aquello que es racional. Lo irracional no es real, pertenece al basurero de la historia. La conversa es la decisiva: todo lo que es racional, eso es y debe ser, pero sólo eso, real.
Crisis del modelo clásico de la filosofía. Los verdaderos “maestros de la sospecha”:

  • Karl Marx: el que llevó más lejos el proyecto de la Ilustración y el clasicismo alemán. Él intento establecer los niveles críticos de ese modelo e inició una de las vías de solución moderna más potentes. Se invirtió a Hegel pero para llegar al mismo sitio. Geist es ahora la proyección de las condiciones materiales. No se parte de la libertad de la razón, pero con ello tampoco se niega la tarea del filosofar: no hay que preguntarse qué es la verdad, sino como cambiarla. Entonces tiene sentido hablar de libertad no al principio, sino al final. Cuando se comprende el proceso real de la configuración es cuando puede al fin cumplirse. Este proceso, además, debe y puede tener fin: la revolución.
  • Friedrich Nietzsche: parece ser el máximo aspirante porque utilizó una forma de pensamiento intempestivo (violento + intemporal = antimoderno) para golpear las legitimaciones del cientificismo, y, sin embargo, encontramos un reforzamiento del poder moderno en el sentido de que la crítica de la moralidad, de la libertad, aboca a la potenciación del modelo mismo de la filosofía.
  • Martin Heidegger: Para él hay una acotación del concepto de filosofía moderna que es interpretado como la filosofía de un error. Pero la historia de un error lo es en relación a una verdad, y al menos la literatura heideggeriana de los primeros años está dominada por la sensación de que hay “sendas perdidas” que nos conducen a recuperar la filosofía. 
En estos tres autores se cumple la crítica en la medida que se radicaliza cada vez más; en ninguno de ellos se cumple la plenitud del sistema moderno; son testigos de lo que es filosofar para el sistema moderno pero también lo son de la crisis actual y sus posibles soluciones. Por su parte, en Freud, piedra angular de la propuesta de Ricoeur, no hay sospecha alguna, sino un intento de acceso científico (positivista) a zonas vírgenes para la MODERNIDAD: cosifica el inconsciente. Así, aquellos tres autores centran, básicamente, la crítica en una forma de entender/INTERPRETAR el mundo que llega hasta nuestros días, y, por ello, sus visiones son, en cierta medida, aún vigentes en el pensamiento que gira en torno a la POSTMODERNIDAD. De ahí que Paul Ricoeur les calificara como filósofos de la sospecha.

Maestros de la sospecha



Maestros de la sospecha:

Escuela de la sospecha es una famosa expresión del filósofo Ricoeur. Apareció por primera vez en su libro Freud: una interpretación de la cultura. Ricœur dijo que "La dominan [la escuela de la sospecha] tres maestros que aparentemente se excluyen entre sí: Marx, Nietzsche y Freud.” Ricœur diferenció entre una hermenéutica de la sospecha y una hermenéutica de la afirmación; es decir, entre los pensadores que se mantienen fieles a la línea ortodoxa de la filosofía y los que cuestionan sus presupuestos y engrosan las filas de la cara B de ese modo de pensar tan característico de occidente. Marx, Freud y Nietzsche, aunque desde diferentes perspectivas, coinciden, según el pensador francés, en este distanciamiento del pensar tradicional:

  • Según Marx, la conciencia se falsea o se enmascara por intereses económicos, materiales (alienación), frente a lo cual propone alcanzar la liberación por una praxis que haya desenmascarado a la ideología burguesa.
  • Freud introduce la idea de la represión del inconsciente (las tres heridas de la humanidad), para la que busca una curación por la conciencia y la aceptación del principio de realidad
  • Y Nietzsche achaca la responsabilidad al resentimiento del débil hacia el fuerte, es decir, aquél capaz de superar el resentimiento y la compasión y erigirse, entonces, como superhombre.

Sin embargo, lo que hay que destacar de estos maestros no es ese aspecto destructivo de las ilusiones éticas, políticas o de las percepciones de la conciencia moderna, sino una forma de interpretar el sentido de esa racionalidad, es decir, el momento creador [que en el pensamiento intempestivo de Nietzsche, es decir, aquel que presupone el regreso al tiempo cíclico, es donde se aprecia con verdadera nitidez]. Los tres tienen en común la denuncia de las ilusiones y de la falsa percepción de la realidad, pero también la búsqueda de una solución racional, según Ricoeur, no moderna... Si bien Descartes dudó que las cosas fueran realmente como son percibidas, jamás pensó en dudar acerca de la propia conciencia (recordemos que Descartes fundamentaba la existencia en la posibilidad de la razón de la conciencia, “pienso, luego existo”), dando paso a la MODERNIDAD. El materialismo marxista, la voluntad de poder nietzscheana, y lo inconsciente freudiano llegaron a deshacer esa aparente absolutez de la razón humana, impuesta por la MODERNIDAD. El sujeto objetivo pasó a ser un sujeto histórico (Nietzsche), el descubrimiento de lo inconsciente fue una herida a la omnipotencia del pensamiento (Freud), y la idea de un Dios como fundamento último fue revisada (Marx). En definitiva, esta tríada constituiría la crítica teórica radical a la sociedad burguesa, optimista y bienpensante del S XVIII, en la que se culminaba la MODERNIDAD (idea de progreso). 
Estos tres autores comparten una actitud crítica hacia la sociedad que conocen, y por ello suelen ser considerados como frutos de un mismo espíritu crítico, aunque ni siquiera son exactamente de la misma generación, ya que mientras Marx (1818-1883) es un autor de mediados del siglo XIX, y Nietzsche (1844- 1900) lo es de finales del siglo XIX, Freud (1856-1939) es, un autor de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Hermenéutica



Hermenéutica:

La hermenéutica es una corriente filosófica cuya etimología remite a su origen griego. Hermes es el mensajero de los dioses, por tanto es una divinidad dotada de logos. Ni todos los dioses (Zeus, Moiras y Hermes) ni todos los hombres (basileus, pitonisa y aedos) poseen el don de la palabra: todos pueden hablar pero no todos definen, delimitan la Verdad con sus palabras…hasta que el logos se democratiza en el ágora…pero entonces ya no vale sólo la Verdad, también intervienen las opiniones. De un modo u otro, el término remite a la interpretación del sentido de las palabras, y según el autor, ese sentido será sólo semántico o también pragmático (niveles del lenguaje de Morris…basurero de Frege).
Desde su origen, pues, saber es interpretar la realidad pero interpretar puede hacerse de varias maneras: realidad -> conocimiento -> definición de la realidad. La historia del pensamiento ha proporcionado distintos modelos hermenéuticos:

  • Interpretación de las alegorías bíblicas: por parte de los teólogos o por parte del fiel, según la tradición católica o protestante.
  • Schleiermacher (1768-1834): círculo hermenéutico = para poder interpretar los textos, postula que la correcta interpretación debe tener una dimensión objetiva, relacionada con la construcción del contexto del autor, y otra subjetiva y adivinatoria, que consiste en trasladarse al lugar del autor. La hermenéutica no es un saber teórico sino práctico, esto es, la praxis o la técnica de la buena interpretación de un texto hablado o escrito.
  • Historicismo diltheiano: Dilthey (1833-1911) sostiene que para interpretar un texto es necesario comprenderlo en su contexto histórico (a la manera de Kuhn en sus revoluciones científicas), cosa que no ocurre con la explicación de las ciencias naturales, que gozan de una objetividad connatural a ellas (al contrario que Kuhn).
  • La hermenéutica aparece como opuesta al positivismo, propio del conocimiento científico…
  • Ricoeur: la «hermenéutica de la distancia» defiende que lo que hace que surja una interpretación es el hecho de que haya una distancia entre el emisor y el receptor. De esta hermenéutica surge una teoría cuyo paradigma es el texto, es decir, todo discurso fijado por la escritura. Al mismo tiempo este discurso sufre, una vez emitido, un desarraigamiento de la intención del autor y cobra independencia con respecto a él. El texto ahora se encuentra desligado del emisor, y es una realidad metamorfoseada en la cual el lector, al tomar la obra, se introduce. Para Ricoeur interpretar es extraer el ser-en-el-mundo que se halla en el texto: el significado del texto a la vida del lector.

Biografía Ricoeur

PRIMER AUTOR / PRIMER TEXTO:


Presentación de Ricoeur: 

Biografía (desde una perspectiva hermenéutica, es imprescindible conocer el contexto del autor antes de enfrentarnos a su obra):



(1913-2005, Francia) De familia protestante en la Francia católica, se dedicó a la interpretación de los textos bíblicos en su juventud; huérfano de padre (murió en la primera Guerra Mundial), fue criado por su tía y compaginó los estudios teológicos con la licenciatura en filosofía. Participó en la segunda Guerra Mundial y pasó 5 años en un campo de detención alemán en la Francia ocupada, junto con otros intelectuales, como prisionero de guerra (el nivel académico de los detenidos era tan elevado que el gobierno de Vichy les capacitó para otorgar títulos universitarios).
Tras la guerra Ricoeur se dedicó a la docencia como especialista en fenomenología husserliana. En 1956 Ricœur consiguió la cátedra de Filosofía General en la Sorbona. Durante las movilizaciones estudiantiles de mayo del 68, Ricoeur fue tachado de colaboracionista del gobierno. En 1970 se trasladó a Chicago, donde profundizó en su propuesta hermenéutica.
Pasó sus últimos años en Francia, gozando de popularidad internacional.

Presentación general del grupo de trabajo



Presentación general:

Lo primero es aclarar el esquema del proyecto. Por qué estos autores, estos textos y esta sucesión. La primera razón es puramente coyuntural: Elvira me propuso la lectura comentada de textos de filosofía y yo, entre el alago y el estupor, acepté el reto pensando que no lo decía del todo en serio (¡quién, en su sano juicio, iba a decir algo así en serio!). La cosa fue a mayores cuando sobre un plato de pollo “a la tandori” me sedujo con nombres tales como: Freud, Nietzsche, Marx, Chomsky, Foucault,… entonces claudiqué y, aprovechando los calores veraniegos, me puse a pensar cómo encajar esos nombres en un proyecto de interpretación de textos. ¡“Los maestros de la sospecha” y la hermenéutica!, esa era la clave.
Paul Ricoeur, en su obra “Freud: una interpretación de la cultura”, señaló la triada Marx, Freud y Nietzsche como los pensadores que había puesto en entredicho el modelo explicativo de la filosofía, digámoslo así, ortodoxa. Por tanto, primero había que explicar cuál es ese modelo y para ello lo mejor era acudir a los clásicos. El modelo del saber filosófico tiene su origen más preciso en Parménides y su ejemplo más acabado y paradigmático en Platón; frente a ellos, Gorgias es el pensador más representativo de un modelo occidental de pensar, distinto al filosófico pero no necesariamente peor. Por su parte, san Juan toma partido a favor de la filosofía, perfilando de un modo definitivo el éxito del discurso filosófico. Este y no otro es, por tanto, el modelo que la tríada de Ricoeur va a cuestionar. Además el filósofo francés desarrolla su pensamiento desde la óptica de la hermenéutica, es decir, desde la “interpretación sobre el terreno” de los textos de los autores (de esto hablaré más adelante), por tanto, resulta un marco perfecto para abordar un proyecto de comentarios de textos.
Y por fin, el esquema se cierra con un vistazo a la actualidad. A pesar de que personalmente no estoy del todo de acuerdo con incluir en el mismo saco a estos tres autores (en su momento explicaré por qué), lo cierto es que sus aportaciones –especialmente la de Nietzsche- marcaron un antes y un después en la historia del pensamiento occidental. Los movimientos posteriores, ya entrados en el s. XX, giran en torno a la llamada postmodernidad. Detractores y defensores de este movimiento se disputan hoy en día la primacía del saber. En esta línea se sitúa la polémica Chomsky-Foucault, representativa de las controversias de los últimos años.
Para terminar con la explicación del esquema, es importante advertir que parecía sensato iniciar las lecturas con el texto de Ricoeur, que nos ha servido de excusa para este proyecto; sin embargo, he de advertir que seguramente es la obra más compleja de todas porque presupone el conocimiento de muchos autores y porque los franceses son un poco enrevesados…
No os desaniméis: la ventaja del modelo interpretativo es que admite la pluralidad de verdades y así es más fácil acertar.